martes, 19 de enero de 2016

IN MEMORIAM: COMPAÑERA AMAYA


El pasado sábado 16 de enero nos dejaba Palmira Julia Tello Landeta, la Tellito, miliciana antifascista, que se había incorporado a la naciente JSU en 1936, y por la que se entregó a la defensa de Madrid con tan sólo quince años. Su trabajo estuvo centrado en la Brigada Thaelmann de las compañías internacionalista que llegaron a España para defender la causa democrática y en hacer entender a la población la necesidad de la formación de un potente ejército reclutando nuevos soldados.


En junio de 1939 debe huir de Madrid: se encuentra con una amiga que la avisa de que la andan buscando, están deteniendo a las jóvenes compañeras de la JSU (acabarían ejecutando a trece, “las trece rosas” y a muchos más, hombre y mujeres). Feliz aviso. Pasó a la clandestinidad con un nuevo nombre: Amaya.

Vecina de El Casar, fue compañera del pintor Ciriaco Párraga, sin casarse y sin papeles, permanecieron toda la vida unidos por el amor y sin dejar de luchar por la libertad y la democracia.

Al sencillo acto familiar celebrado en el mismo tanatorio donde recibió reconocimiento y homenaje asistieron miembros del Foro por la Memoria y de la Fundación Domingo Malagón. Descansa en paz, Tellito, y gracias por tu entrega y ejemplo.

En la foto portada de la revista Estampa del 31 de octubre de 1936. Tenía 16 años.


domingo, 10 de enero de 2016

IU no tiene dos escaños en el Congreso

Por David Bollero

Comienza a ser irritante la confusión extendida entre los medios de comunicación acerca de Izquierda Unida (IU) y los últimos resultados obtenidos en las Elecciones Generales del 20 de diciembre. Para ser claros, crístalinos diría yo: IU no tiene dos escaños en el Congreso de los Diputados. Quien tiene esos dos escaños es Unidad Popular (UP), que es la candidatura a la que decidió sumarse IU para concurrir a los comicios.

Dicho de otro modo, más allá de sus responsabilidades en el barco de IU, a quien tiene que responder Alberto Garzón como diputado es, en primera instancia, a Unidad Popular, conformada por muchas más personas además de IU. Tanto es así, que el segundo de los escaños conseguidos por esta candidatura fue a parar a Sol Sánchez, que ni siquiera es militante de IU. Sol Sánchez, que iba de número 2 por Madrid de UP, es una activista de numerosos movimientos sociales, como tantas otras de las que configuraron esta candidatura a la que finalmente no quiso subirse Podemos. Hasta que presentó su candidatura, Sánchez era coordinadora de ATTAC España, uno de los movimientos que más ha plantado cara las políticas neoliberales que han conducido a España a la miseria.

¿A qué se debe esta confusión mediática? Más allá de entrar en las claras intencionalidades de algunos, se debe a la figura de Alberto Garzón, que al haber sido elegido en primarias abiertas como el candidato de UP y ser líder de IU, precisamente, en uno de los momentos más críticos para la formación, ha terminado por canibalizar UP, muy a su pesar. La propia candidatura de Unidad Popular tiene su cuota de responsabilidad en esta situación, pues no supo encontrar el difícil equilibrio entre el peso innegable que tenía -y debía tener- IU en UP y la identidad propia de una candidatura de nuevo cuño.Aún a día de hoy, UP sigue poniendo el foco en la figura de Garzón dejando demasiado de lado a Sol Sánchez, que es tan diputada como el malagueño.


La situación para Garzón ahora no es sencilla y tendrá que aprender a hacer aunténticos juegos malabares. A las puertas de la XI Asamblea de IU en la que se habrá de acometer su necesaria regeneración -quizás esa izquierda en la que cree el alumno aventajado de Anguita-, el joven diputado tiene que rendir cuentas en su propio partido, pero también ante la candidatura que lideró. Garzón sigue creyendo en una unidad de la izquierda, amplificando lo que ya se consiguió con Unidad Popular, que es mucho más de lo que se refleja en el número de escaños. No olvidemos que mientras que Unidad Popular ha precisado más de 400.000 votos para conseguir un sólo escaño, el PP ni siquiera ha necesitado 60.000. Esa es la realidad.

Por una mera cuestión de justicia social, de honestidad con todos los que desde abajo han arrimado el hombro desde hace meses en lugar del ascua a su sardina, Unidad Popular debe seguir trabajando, seguir haciendo frente a las adversidades como ya tuvo que hacer en una campaña electoral llena de obstáculos, palos en las ruedas y apagones mediáticos. Y, más allá incluso de lo que suceda en esa XI Asamblea de IU, Alberto Garzón y Sol Sánchez tendrán que se seguir siendo su voz en la Cámara Baja.