lunes, 13 de abril de 2015

viernes, 3 de abril de 2015

LA BASE DE NUESTRA PROPUESTA: LA TRANSPARENCIA

Desde que la ciudadanía salió a la calle de forma masiva para exigir una forma distinta de hacer política, que sea más cercana y participativa, que tenga en cuenta el rescate de las personas por encima de las instituciones de mercado, que hay que defender lo público porque es de tod@s , en conocimiento de lo que se hace con los recursos públicos, ha cobrado nueva importancia en los hombres y mujeres que aspiran a dar un paso adelante y se han formado en Plataformas ciudadanas como Ganar El Casar, aceptar el papel que juega la participación ciudadana, el escrutinio público y la rendición de cuentas.

La Transparencia, base ideológica de Ganar El Casar, es un mecanismo adoptado por la Asamblea Ciudadana, mediante el cual se expone al escrutinio público su quehacer político tanto institucional, si la ciudadanía nos da su apoyo en las elecciones del 24 de mayo, como de organización interna. Con ello, el mensaje de legalidad, eficiencia, eficacia, imparcialidad y objetividad en los procesos que realizamos, revisten una clara muestra de la disponibilidad de nuestros portavoces electos a permitir que cualquier persona observe la actividad política de nuestra formación, tanto en el gobierno como en la oposición, y pueda contribuir a su evaluación y mejora constante.

La transparencia no tiene sentido sin el adecuado acceso a la información pública, que consideramos un derecho básico de cualquier persona de consultar y obtener la información de cualquier cargo político u orgánico, sin necesidad de acreditar para qué se requiere ni el uso que pueda dársele.

Así, mientras la transparencia constituye una expresión de política pública mediante el cual decidimos por voluntad propia exponer nuestra actuación a la ciudadanía, el acceso a la información constituye un Derecho de cualquier persona para solicitar, requerir, recabar y difundir, cualquier información que produzca, obtenga, procese o resguarde cualquier cargos político u orgánico de Ganar El Casar. Incluso, vamos más allá: se podrá requerir información sobre los recursos públicos que se entregan a personas u organizaciones civiles, sociales, privadas o públicas.

Con este Principio Ético, basado en el Código del que nos hemos dotado, la ciudadanía podrá contar con mejores elementos, basados en información y transparencia, que incentiven la participación ciudadana con base en información confiable y veraz para mejorar la Institución Local. Podrán también evitarse o inhibirse prácticas indebidas en el ejercicio del servicio público. Al final, los beneficiados somos todas y todos.

Creemos que es un ejercicio sanó y democrático que puede realizarse tanto por curiosidad o necesidad, por investigación o por pasatiempo, teniendo en cuenta que es necesario que ejerzamos este importante derecho, recordando uno de sus principios básicos: una ciudadanía más y mejor informada siempre obligará a sus portavoces o gestores electos a hacer las cosas mejor.



¿POR QUÉ AHORA EL CASAR? ¿PORQUÉ AHORA GUADALAJARA?

Del porqué de AHORA GUADALAJARA: AHORA EL CASAR y de la ilusión de apoyarlo

AHORA EL CASAR invita a aprovechar una oportunidad de cambio de la que no parece sensato sustraerse. Por un lado, por responsabilidad, por otro, por una tremenda ilusión de construir otro modelo de ciudad. Cambia la forma de verbo: lo demás ¡¡EVOLUCIONA!!

Por responsabilidad con un pueblo en el que vivimos y que, pese a sus muchas dificultades, también amamos.

Responsabilidad de rescatar El Casar de quienes hacen de ella ocasión de negocio para unos pocos con rebajas del IBI a los especuladores y recargos a las familias víctimas de una crisis que no es suya. De esa mayoría que tenemos que pelear cada día para defender nuestras casas de los abusos de la banca o de los fondos buitre; para organizar el cuidado de nuestros peques con espacios infantiles cada vez peor cuidados; para que los espacios urbanos, públicos o privados, abiertos o cerrados, sean accesibles a todas las personas, independientemente de su origen, sexo, preferencias sexuales, color de piel o diversidad funcional: o para, simplemente, respirar más sano.

Una ciudad donde, pese a los muchos esfuerzos individuales y las múltiples iniciativas de organización colectiva, como las asociaciones, que se baten el cobre por mejorar las condiciones de lo presente, vivimos muchas veces con impotencia los inmensos obstáculos que se interponen a nuestro intenso deseo de transformarlas, llegando incluso al chantaje económico para cubrir su mala gestión.

Pero el deseo sigue ahí y no vamos a renunciar a él. Se llama AHORA EL CASAR y se presenta a las elecciones en toda la provincia con el nombre AHORA GUADALAJARA. Vamos a hacerlo. ¿Y cómo? Pues para empezar, generando, “candidaturas de movimiento, expresión del fermento vivo de una ciudadanía propensa a generar nuevas demandas, proyectos e iniciativas, y ello también, de una forma muchas veces conflictiva y contradictoria con los propios gobiernos municipales que ha habido hasta ahora”.